Por qué las estaciones son tan largas
Veranos de una década, inviernos igual de largos o más, sin ajustarse a ningún calendario que un mortal pueda leer —lo que la crónica sostiene, lo que los maestres suponen, y lo que solo el hacedor sabe.
Lo que sostiene la crónica
Las estaciones se cuentan en años, no en meses.
Un verano puede durar la mejor parte de una década; un invierno, tanto o más. Su ir y venir no sigue calendario alguno que un mortal pueda leer, y ningún maestre ha logrado jamás predecir la duración de una estación antes de que terminara.
La Ciudadela lleva la cuenta, y los cuervos blancos llevan la nueva.
Corresponde a los maestres de Antigua declarar cuándo una estación ha cambiado de verdad. Cuando lo hace, sueltan a los grandes cuervos blancos —mayores y más listos que los cuervos comunes— para llevar la noticia a cada fortaleza del reino.
El largo verano de los años iniciales fue el más largo que se recuerda.
El propio relato de la crónica comienza en la última luz de un verano que había durado cerca de diez años, el más largo que ningún hombre vivo entonces podía recordar. Los viejos y los sabios no se alegraron de ello, pues el pueblo llano dice que un verano largo significa un invierno aún más largo por venir.
El invierno mata, y por eso el reino acumula reservas contra él.
Las cosechas se almacenan, las fortalezas se aprovisionan, y el Norte vive siempre media estación por delante en sus cuentas. «Se acerca el invierno» no es un lema ocioso, sino la afirmación más llana de un Stark sobre un hecho.
Las teorías de los maestres
Los maestres miden los días, y no hallan relojería alguna
Los trabajos del maestre Nicol, sostiene la Ciudadela, muestran que la duración del día y el cómputo de días en un año se mantienen estables incluso cuando las estaciones vagan sin rumbo —prueba, para los eruditos, de que la causa no es el giro ordinario del mundo en torno a su sol. Cuál es la causa, los más honestos entre ellos confiesan no poder decirlo.
FuentesTWOIAFLos septones hablan de pecado y virtud
La Fe enseña que el Padre de lo Alto envía estaciones buenas y malas como recompensa y castigo por los actos de los hombres —una doctrina que lo explica todo y no predice nada, como suelen hacer las doctrinas de su clase.
FuentesTWOIAFLos relatos más antiguos culpan a la hechicería
Los niños del bosque y las canciones de los Primeros Hombres atan los grandes inviernos a la magia y a la Larga Noche que una vez estuvo a punto de acabar con el mundo. La crónica consigna esto como leyenda, y solo anota que el Norte nunca ha dejado del todo de creerlo.
FuentesAGOTTWOIAF
Más allá de la página
Fuera del relato, el autor ha dicho llanamente que las estaciones quebradas son asunto de magia, no de órbita ni astronomía alguna que pudiera calcularse en pergamino —y que la verdadera respuesta es un misterio que se propone desvelar solo al final mismo de su historia. La crónica registra esto como la palabra del creador sobre su mundo, no como algo que maestre alguno de la Ciudadela hubiera podido jamás descubrir; dentro del relato, el enigma sigue sin resolver.
Cómo se lleva el calendario
La vuelta de la luna
Un mes, contado por la luna —de una mujer se dice que «florece», y de un plan que madura «en una vuelta o dos».
El día del nombre
El aniversario del nacimiento de alguien. Un niño de diez años tiene «diez días del nombre»; un día del nombre se celebra, y a veces se festeja, casi como nosotros guardamos un cumpleaños.
Después de la Conquista
Los maestres numeran los años desde la Conquista de Aegon, cuando Antigua abrió sus puertas y el Septón Supremo coronó al Conquistador —fechando los sucesos d. C. (Después de la Conquista) o a. C. (Antes de la Conquista). Las estaciones, guardando su propio consejo, ignoran el cómputo por completo.
¿Por qué las estaciones son tan largas en Juego de Tronos?
Dentro de la historia, nadie lo sabe en verdad. Las estaciones de Poniente duran años, no meses, y no se ajustan a ninguna longitud fija; los maestres han medido los días y hallado que el año mismo es constante, lo que les indica que la causa no es el giro ordinario del mundo alrededor de su sol —pero cuál sea la causa verdadera, confiesan que no pueden decirlo.
¿Cuánto duran los inviernos y los veranos?
Cada uno dura años, y su duración no puede predecirse. Un verano puede correr la mayor parte de una década y un invierno igual de largo o más; el largo verano al comienzo de la crónica se acercaba a los diez años, el más largo en memoria viva. El pueblo llano advierte que un verano largo significa un invierno aún más largo por venir.
¿Ha explicado George R. R. Martin por qué las estaciones están rotas?
Fuera del relato, el autor ha dicho que las estaciones rotas son cuestión de magia más que de astronomía, y que la respuesta completa es un misterio que piensa revelar solo al final mismo de la historia. La crónica registra esto como la palabra del hacedor sobre su mundo; dentro de la historia, el enigma sigue sin resolverse.
¿Cómo saben los maestres cuándo ha cambiado una estación?
Corresponde a la Ciudadela de Antigua declarar un verdadero cambio de estación. Cuando llega, los maestres sueltan los grandes cuervos blancos —más grandes y más listos que las aves negras comunes— para llevar la noticia a cada fortaleza del reino.